A la hora en que las chicharras prorrumpen en lacónico espíritu
y un vaho seco asciende desde el centro de la esfera
te acercas a mi oído
para contarme historias de otros espacios cósmicos
Sí
hay una concavidad herida
en que colocas tu lengua tejida
de sonoridades y significaciones distintas
de añejas vivencias
de angustias
de contradicciones e injusticias
pero es mi lengua
y es la tuya
esa que compartimos y en la que me cuentas
tantos relatos que me fortalecen
Dejas caer con un gotero
el suero de palabras que me animan
me hablas de las estrellas y del firmamento indivisible
me prodigas la noche
haces caer las mareas sobre mí
y mi piel
donde el tiempo bordó sus laceraciones
se va recuperando en una cura lenta
misteriosa
con ese ungüento que me entregaste
para usar en los días más difíciles
En la infinita gasa que es nuestra lengua
este mundo sencillo de alientos y suspiros
fue construyéndose
por eso hoy quiero
nutrir con pájaros y globos aerostáticos
con savia de la tierra y relámpagos fosforescentes
el influjo constante
que me legaste
de amor por nuestra lengua
madre
